Després de Guadalajara visitarem Ciudad Real, León y Salmanca
Santiago González va presentar a l' hotel Ercilla de Bilbao el llibre "Diarios de un francotirador" Mis desayunos con ella d' Albert Boadella
"Bona tarda, arratsaldeon, boas tardes, buenas tardes. En rigor, debería seguir con good afternoon, bonsoir, buona sera, etc. pero hoy tenemos un día estrictamente español, a fuer de catalán.
Por eso me he permitido saludar en las lenguas patrias, tal como dijo Aresti. Gabriel Aresti, que en mala hora concibió aquel poema, 'Defenderé la casa de mi padre', escribió unos versos a Tomás Meabe, fundador de las Juventudes Socialistas y también poeta:
Cierra los ojos muy suave, Meabe,
pestaña contra pestaña.
Solo es español quien sabe, Meabe,
las cuatro lenguas de España.
Hoy, queridas y queridos, tenemos una presentación de lujo. Nada mejor que el día de cierre de campaña de las elecciones catalanas para presentar el último texto del doctor Albert Boadella. 'Mis desayunos con ella' es un hermoso libro, ya desde el título, y yo creo que ha sido un gran acierto de Editorial Espasa su publicación.
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Estimado ex paciente Albert Om,
En primer lugar le pido excusas por la tardanza en contestar su carta pues mi trabajo actual se halla algo alejado del día a día psicoterapéutico que tantos años me tocó ejercer en su comunidad de pacientes. Mis actuales conciudadanos no requieren este tipo de servicios por lo que mi labor se halla actualmente en otros terrenos al margen de la frenopatía. Como es publico y notorio, tuve que alejarme de su comunidad de internos pues el aumento de patologías étnicas era de tal magnitud que entrañaba ya riesgo de contagio para los facultativos escénicos que, como es mi caso, llevábamos tantos años ejerciendo en la comunidad regional de afectados. No obstante, puede usted dirigirse a mí siempre que lo considere oportuno sin necesidad de hacerlo públicamente en el boletín oficial de los internos que ahora denominan Ara.
Una vez analizados los términos y argumentos de su carta, debo confesarle que observo con pesar la poca incidencia que obtuvieron mis métodos terapéuticos en su persona y por consiguiente, en el conjunto de pacientes regionales. Admito humildemente el fracaso aunque también es cierto que tratándose de brotes epidemiológicos de esta naturaleza solo es posible un tratamiento de choque que pueda impedir a tiempo el contagio general. Resulta obvio que ante semejante propagación de la enfermedad ya solo es posible el autoaislamiento que ustedes con términos menos científicos llaman autodeterminación.
Sin embargo, permítame que le exprese mis inquietudes ante esta nueva evolución de la patología colectiva, la cual los especialistas tenemos clasificada dentro de las nostalgias tribales y cuya consecuencia inmediata es la finem realitas lo que en términos comunes significa: disminución aguda del sentido del ridículo. Dado que la sintomatología de la enfermedad siempre se ha manifestado como paranoia crónica sobre la comunidad vecinal que les rodea (españoles) es fácil deducir que una vez llegados a la fase de autoaislamiento, y desaparecida ya cualquier relación con el sujeto provocador de la patología, el brote paranoico no solo no cese (que para eso es paranoico) sino que concentre toda su virulencia entre el propio colectivo de internos. Este futuro cuadro clínico augura un panorama muy inquietante por la violencia que ello supondría entre la propia comunidad de pacientes en caso de no reaccionar positivamente al régimen de autoaislamiento regional. El cuadro clínico resultante podría conducir a la intervención de un equipo internacional de celadores para erradicar la virulencia y belicosidad en las relaciones entre internos, tal como ha sucedido en otras comunidades contaminadas por epidemias de esta naturaleza.
También me veo obligado a comunicarle que la hipotética desaparición de la paranoia compulsiva entre los afectados no significa el restablecimiento definitivo de la salud mental ya que pueden derivarse daños colaterales en el terreno de la depresión. Eliminada la tensión paranoica colectiva, es previsible que el vacio generado por una dolencia étnica que lleva más de un siglo instalada, provoque una caída radical de la serotonina y los consiguientes trastornos bipolares. En lenguaje común sería como una depresión post parto. En este sentido, me permito aconsejarle, estimado ex paciente, que dadas sus buenas relaciones con el interno Mas, representante del colectivo autogestionario de afectados, adquieran urgentemente un abastecimiento masivo de Prozac para hacer frente al abatimiento, frustración o posibles impulsos suicidas que puede desencadenar en la comunidad autoaislada un cambio tan radical en los episodios psicóticos.
Le deseo a usted y a todos los internos una pronta recuperación pues su curación también representaría mi retorno profesional que tanto parece desear, pero esta vez, sin correr riesgo alguno de contagio.
Reciba un cordial saludo y el deseo de un pronto restablecimiento de su salud,
Albert Boadella
Terapeuta público
Ps. En su carta hace usted una mención que considero poco adecuada referente al colega Don Jiménez Losantos. Debo recordarle que se trata de un eminente terapeuta que trabajó en momentos difíciles durante los inicios de la epidemia y que ustedes los pacientes, no solo no agradecieron su desinteresada colaboración sino que despreciando todo tratamiento preventivo, lo ataron a un árbol y le pegaron un tiro en la rodilla. Es comprensible que este facultativo desplazara posteriormente su labor a otro lugar más oxigenado y menos afectado por esta clase de dolencias.
Un home acaba de saber que li queden 90 minuts de vida. Què pot fer? Res millor que experimentar una sensació d’absoluta llibertat, possiblement la més genuïna de tota la seva vida. A Temps, les convencions passen a ser cotilles d’un món que ja no és el del protagonista i amb el qual passa comptes; exerceix la llibertat de qui ja no té res a perdre, de qui es pot permetre fotrese’n del mort, ell, i de qui el vetlla, el públic. El retret, la crítica, la ironia, el sarcasme, la ràbia, els comiats, els records, els desitjos estroncats i els somnis mai complerts, fan una mixtura amarada d’humor i tristor, una tragicomèdia sobre el temps, la vida i la mort
Albert Boadella ha anunciado que deja la dirección de Els Joglars, la compañía teatral que dirige desde hace más de medio siglo. Le sustituirá el hasta ahora actor principal de la misma y compañero desde hace 30 años, Ramon Fontserè.
El anuncio lo hecho durante su intervención en la
presentación de la temporada 2012-13 de la Compañía Nacional de Teatro Clásico (CNTC), en la que Els Joglars participará con el montaje de El coloquio de los perros, de Cervantes.
"Después de 51 años de historia este es el último acto que realizo como director de Els Joglars", ha confirmado, sobre el podio del salón de actos de la Biblioteca Nacional de España, donde se ha realizado el acto de presentación de la nueva temporada de la CNTC. Con gesto sereno, amable, ha señalado a su sucesor: "Será Ramón Fontserè".
En conversación telefónica con este periódico, Boadella (Barcelona, 1943) ha añadido que considera que su sustituto está “suficientemente preparado" y que además "tiene una enorme ilusión”. “Esto es una consecuencia normal de la evolución de la compañía”, ha dicho el dramaturgo, que pasa el relevo “a una persona más joven, con más talento y con una experiencia de treinta años". “Mi temor era la edad, que los años pudieran pesar, así que he creído que era el momento de pasar la herencia”. Sobre el porqué de tomar la decisión ahora, ha señalado que “este es el momento en que he encontrado un actor y un artista que era capaz de dirigir la compañía no solo igual, sino mejor que yo”. El también director de los Teatros del Canal ha apuntado que, a partir de ahora, seguirá vinculado a Els Joglars "de la manera que Fontserè quiera" aunque a él le gustaría convertirse en "una sombra molesta", en el mejor de los sentidos. “Es difícil que una compañía que fundé desaparezca de golpe de mi vida, pero siempre voy a respetar lo que la dirección pueda decidir”. De la que es la troupe de teatro privada más antigua de Europa, Boadella se marcha “satisfecho por lo que han representado estos 51 años, en los que hemos pasado de todo”. Además de haber presentado 35 obras de creación propia, han girado “por medio mundo”. “Y sé que continuará”.
En adelante, el dramaturgo proseguirá con la gestión de los teatros del Canal. “Un trabajo diferente, de corte cívico, donde he podido establecer una programación que añoraba
en los teatros públicos”, ha afirmado. “Estoy en contra de la idea de que el teatro público sea un gueto de exquisitos. Quiero programar lo que le guste a todo el mundo, no solo lo que me guste a mí”.
Sobre la posibilidad de jubilarse en la sala madrileña, Boadella ha señalado que firma contratos de un año, lo que le da la libertad de decidir si quiere continuar o no. “Estoy a gusto, pero si hay un proyecto artístico que me entusiasme más, o si me quiero dedicar a escribir, lo puedo dejar”.
Fundador y director de una compañía privada y gestor de una institución pública, Boadella ve el panorama cultural de los recortes, especialmente en lo referente a las artes escénicas, desde dos puntos de vista. “El positivo es que la situación ha obligado a reconsiderar el mundo de la cultura, a tratar de seducir a los espectadores. El negativo es que los estamentos públicos tienen que pensar que el teatro no es solo cultura, sino también sanidad, porque es terapéutico, y educación, porque representa una forma inteligente y profunda de ver la vida”.
La obra que presentan en coproducción con la CNTC, El coloquio de los perros, está dirigida por Fontserè, mientras que él ha llevado a cabo la adaptación y la dramaturgia, lo que hace que el traspaso de poderes sea “dulce y agradable”, según Boadella. De su adaptación ha explicado que ha modificado la visión de los animales que se tenía en época cervantina para adecuarla a la actualidad. "Porque la relación es diferente, y ahora sabemos que merecen un trato parecido o igual a las personas".
Aunque en los círculos del teatro ya se venía hablando desde hace meses sobre esta posible decisión de Boadella, debido al poco tiempo que la gestión de los Teatros del Canal le dejaba para dedicarse a Els Joglars, el director ha descartado que esta decisión haya tenido que ver con el exceso de trabajo. "Hubiera podido alternar ambas cosas, pero todo tiene su momento", ha insistido.
El dramaturgo también ha querido disipar las dudas sobre la posibilidad de pasar a dirigir el Festival de Otoño en Primavera de la Comunidad de Madrid: “Te puedo asegurar que ni lo aceptaría”. Tampoco hay relación alguna entre la celebración de la Diada en Cataluña y su decisión de
comunicar hoy su cese: “Hoy era la presentación de la temporada de la CNTC, y en la programación se veía que la obra de Els Joglars no la dirigía yo. Pensamos que la gente iba a preguntar que por qué, así que decidimos aprovechar este día”.

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