"...Me consta que la natural satisfacción conmigo
mismo pone de los nervios a un buen puñado de ciudadanos, los
cuales se hallan empeñados en hostigar una hilarante existencia.
Semejantes adversarios vocacionales encubren a menudo sus efectivos
militares contra un servidor, jusificándolo como disidencias
ideológicas o acusaciones de alta traición a la tribu,
pero la auténtica razón de sus fogonazos es, ante todo,
disparar contra un espécimen que exhibe públicamente la
insolencia de pasárselo en grande. Tales envites bélicos
han resultado providenciales, pues su contribución se ha revelado
imprescindible para realizar la quimérica dualidad de artista
y guerrero a la vez. Así lo he venido practicando fuera de todo
complejo, pero también, porque la salud me ha permitido combatir
y amar sin tregua ni descanso."