Forma
parte de Els Joglars desde 1983 cuando se incorpora durante la producción
de Teledum, de cocinera y encargándose de la intendencia
y mantenimiento del Llorà donde se instalan Els Joglars en época
de creación.
Des
entonces su trabajo ha estado presente en la creación de todos los espectáculos
posteriores y siempre más allá de la Cúpula y el Llorà.
Según
el periodista Arcadi Espada: "Uno de los grandes placeres de mi vida
ha sido el de poder participar en esas sesiones, sintiéndome
miembro de la compañía, episódico, pero con todos
los derechos, entre ellos el de gozar de la cocina de Montserrat Balmes."
(Prólogo La guerra de los 40 años)
Ramon
Fontserè escribe:
Son las 9'30h. de la mañana, de un día, de una semana
cualquiera; suena el teléfono en la habitación de un hotel, situado
en cualquier punto de la península. Después de asegurarse que el ruido
de el teléfono es real, el actor de la compañía
consigue descolgarlo, quedando sorprendido de lo que es capaz de hacer,
ya que su estado es francamente catatónico, lamentable. Cuando
casi el auricular no ha aterrizado en su oreja, oye: BUENOS DÍAS,
FELICIDADES Y QUE CUMPLAS MUCHOS MÁS!!!!!.
El actor no sabe si arrancar el teléfono con furia de
conjunto heavy, o hacerse el harakiri con la lata de cerveza del minibar.
Lo que sí sabe, a pesar de estar enterrado en vida, es que al otro lado
del teléfono hay una señora, que entró en Els Joglars
cuando corría el año del señor de 1983; que gracias
a sus "tácticas",
la vida en la casa del Llorà se hace tan agradable como la propia casa.
Casi de trato personalizado, cosa que por mucho que digan, no conseguiran
nunca ni ninguna caja, ni ningún banco; y tendría que
pasar un cataclismo muy grande, o que fuera la fiesta mayor de Rupit,
para que se olvidase de felicitar a alguien de la compañía,
en el día de su aniversario o santo. El actor cuelga el teléfono
pensando que lo peor ya ha pasado, hasta el próximo año,
a la misma hora.