Asustadas por la repentina ola de aire africano que ha invadido nuestro país esta semana, seguimos desplazándonos por la Alameda y la Calle Feria deambulando como fatigados espíritus ralentizados. Pasado ya el ecuador de nuestra temporada Sevillana, rememoramos nuestras actividades colaterales de nuestra compañía. Ayer por la mañana fuimos a dar una charla en la Escuela Superior de Arte Dramático. La escuela está situada en nuestro barrio. Justo Ruíz, catedrático y jefe del departamento de técnica vocal de la Escuela, nos hizo de Cicerón por el claustro, pasillos, escalinatas de lo que fuera en su origen el Convento del Carmen. Este edificio en la actualidad integra la Escuela Superior de Teatro y Música. Cuando llegamos a la Escuela el marco era inmejorable. En el patio de la Escuela, ocho personajes variopintos exhibían sus dotes interpretativas promocionando su espectáculo “Taquilla Torera” que se representa en la Sala Imperdible, y desde el claustro se oían unos ecos que nos cautivaron y nos despertaron la curiosidad, llevándonos como Ulises al canto de las Sirenas. Descubrimos que los ecos era un trío de viola, violín y chelo tal cuál nuestro trío de “El Nacional”. El coloquio con los alumnos fue ameno y muy participativo, parte de los asistentes habían visto “El Nacional”, el acto duró lo que Justo nos permitió ya que los alumnos debían regresar a sus clases .Fue un placer.
